En la jornada del martes, el ‘trula’ vivo momentos de alegría y diversión en sus instalaciones, con una excelente idea para que niñas y niños del club celebren su día.
Lo publicado por Guillermo Correa, padre y colaborador:
Hoy en Barrio Norte tuvimos la enorme alegría de festejar el Día del Niño junto a nuestros chicos de la escuelita de fútbol y las inferiores del club.
Y si hay algo que nos deja este día, además de verlos jugar, correr, reír y disfrutar, es la certeza de que cuando hay gente con ganas de hacer, de ayudar y de dar una mano, se pueden lograr cosas realmente hermosas.
Este festejo nació hace muchos años por iniciativa de Carlitos Correa, y con el paso del tiempo se convirtió en uno de esos clásicos que ya forman parte de la vida de nuestro club, al igual que nuestro merendero.
Carlitos, una vez más, se puso al hombro la tarea de conseguir todo lo necesario para que hoy nuestros chicos pudieran disfrutar. Todo lo que hoy tuvieron nuestros chicos fue posible gracias a las donaciones y al enorme trabajo de quienes, día tras día, hacen posible que estas cosas sucedan. Juegos, alimentos, insumos y todo lo necesario para que pudieran disfrutar de una jornada inolvidable.
Pero detrás de todo esto hay algo que quizás no siempre se ve.
Hay mamás, hermanas, tías que durante todo el año trabajan silenciosamente para que a nuestros chicos no les falte su merienda. Nadia, Sole, Malena, Alejandra, María, Sol, y otras como Gimena, Agustina, Daniela, Lola y muchas mamás más que, cuando pueden, se acercan y dan una mano.
Son personas que muchas veces dejan cosas de sus propias casas, acomodan sus tiempos, llegan al club a las cuatro y media, cinco de la tarde y se quedan hasta las ocho, ocho y media, preparando y sirviendo la merienda.
Y lo hacen simplemente porque quieren que nuestros chicos estén bien. Porque de lunes a jueves, mientras funcionan las inferiores, el merendero está ahí. Y eso también es Barrio Norte.
También queremos agradecer especialmente a nuestros profes Leandro, Agustina, Rifle, Jony y Nadia, que todos los días acompañan a nuestros chicos, enseñan, contienen y son una parte fundamental de las Inferiores del Club. Al igual que Joaquín, que además de formar parte de la vida deportiva del club como jugador de sexta, también se acerca y ayuda en la escuelita.
Por eso hoy queremos agradecer especialmente a cada persona que durante todo el año colabora con el club. A quienes donan leche, alimentos, insumos, a quienes acercan algo cuando hace falta, a quienes colaboran con su tiempo y a quienes quizás nunca aparecen en una foto, pero están.
Y ni hablar de quienes hicieron posible este Día del Niño. Una vez más, la solidaridad de muchísima gente permitió que nuestros chicos pudieran tener su festejo sin que faltara nada.
Porque muchas veces, detrás de la sonrisa de un chico, hay alguien que trabajó en silencio para hacerla posible.
Y quizás eso sea lo más lindo de un club de barrio.
Porque acá los chicos no solamente aprenden a jugar al fútbol. Aprenden a compartir, a hacer amigos, a sociabilizarse, a respetar, a levantarse cuando algo no sale bien y, sobre todo, aprenden a soñar.
Aprenden a soñar con una pelota, con un partido, con hacer un gol, con defender estos colores… pero también aprenden algo mucho más importante: a querer al lugar que los vio crecer, a sentirse parte y a entender que siempre hay alguien al lado dispuesto a dar una mano.
Y eso es lo que hace que un club sea mucho más que una cancha, una camiseta o un lugar donde venir a jugar.
Es la gente que está.
La que ayuda.
La que acompaña.
La que da su tiempo.
La que, muchas veces sin que nadie lo vea, hace un poquito para que nuestros chicos estén mejor.
Gracias Carlitos. Gracias chicas del merendero. Gracias a nuestros profes. Gracias a Joaquín, a cada colaborador, a cada persona que dona y a todos los que, de una manera u otra, hacen posible que estas cosas sucedan.
Y gracias a nuestros chicos, porque son ellos los que nos recuerdan todos los días por qué vale la pena seguir haciendo.
Ojalá nunca perdamos esta hermosa costumbre de trabajar juntos por ellos.
Porque cuando un club se mueve por sus chicos, pasan cosas hermosas.
Porque Barrio Norte no es solamente un club.
Barrio Norte es familia.
¡Feliz Día del Niño para todos nuestros pequeños del Trula!


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